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Dios, el alma y los predicados
Examen lógico de algunas proposiciones metafísicas

Daniel Vicente Carrillo
www.miscelaneateologica.tk
Abogado
 
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Presentación

¿Puede existir un ser de cuya esencia se siga necesariamente su existencia? Obviamente sí, ya que no hay contradicción en ello. Sin embargo, la mera posibilidad (esto es, la esencia) de la existencia equivale en Dios a la existencia misma. Pues, si negásemos su existencia, estaríamos negando también su esencia. Ahora bien, siendo ésta innegable, en tanto que no resulta contradictoria, debemos conceder que la existencia de Dios se sigue necesariamente de su esencia. Tal podría ser una exposición del argumento ontológico.

El ser más perfecto posible tiene que pensarse como eternamente existente. Ergo, si puede pensarse, es que es (lo que carece de esencia no es y resulta impensable), y si es tiene que existir siempre (para ser siempre pensable). No procede por este motivo plantear la posibilidad de la posibilidad, es decir, la posibilidad de que el ser más perfecto posible exista, ya que la existencia va en la definición y forma parte de sus atributos inherentes. Hablar de su mera posibilidad es asentir a su absoluta imposibilidad. He aquí otra formulación del mismo argumento.

Kant, sin embargo, criticaba dicho razonamiento alegando que la existencia no es un predicado. En otras palabras, que el hecho de que un objeto exista no le añade contenido lógico, sino que nos ofrece un dato externo a su noción necesaria, un dato, por lo tanto, accidental y contingente.

La exposición de Kant me parece válida en términos generales, y la he usado, por cierto, en el campo epistemológico en perjuicio del propio Kant. Esto es, para justificar la verdad como adecuación entre sujeto y predicado contra la verdad como adecuación entre el objeto cosificado y el pensamiento. ¿Por qué no vale dicho atajo para combatir al argumento ontológico? La respuesta es que Dios no es un objeto: es un sujeto, y la esencia de un sujeto es ser-puesto, como ya sabía Fichte. Un sujeto inexistente es una contradicción. Sólo podemos pensar en la esencia de un sujeto en tanto que objeto. Pero el sujeto, en tanto que pensante y actuante, sólo puede pensar y actuar si existe. Eso se dice con mayor razón de Dios, que es el sujeto de sujetos.

Corolario

El círculo recortado existente es más perfecto que el círculo perfecto inexistente en tanto que existente, no en tanto que círculo. Ahora bien, un círculo ideal o perfecto en tanto que círculo no es el ser más perfecto posible, es decir, aquel cuya infinidad de predicados inherentes comprendería también la existencia. La perfección añadida del círculo imperfecto, pues, es ser existente, lo cual es la precondición lógica para ser visible, palpable, ubicable, etc. en tanto que cuerpo, predicados que no podemos atribuir al círculo perfecto meramente mental.

¿Qué significa ser más o menos perfecto? Tener más o menos contenido lógico. Aunque la existencia no aporte un contenido propiamente lógico a la noción de Dios, sí es la precondición lógica de todo contenido que pueda tener como sujeto.

Proposición

Soy capaz de imaginarme a mí, que soy un sujeto, como no existente. Pero entonces me concibo como objeto, esto es, como cuerpo, no como alma activa y pensante. Así pues, sólo presuponiendo un alma en mí entro en la categoría de los vivientes.

Demostración

El alma no puede imaginarse de forma lógica como no existente, pues sería privarla de sus potencialidades de pensar (el alma piensa siempre, con o sin consciencia de ello) y de actuar (el alma actúa siempre, incluso cuando decide no actuar de un determinado modo). Puedes imaginar un objeto con todas sus cualidades o contenido lógico sin presuponer su existencia, es decir, como un objeto contingente e inexistente. Por ejemplo, la Atlántida puede conceptualizarse con todo detalle, aun cuando no exista ni haya existido jamás. También podemos representarnos un sujeto como objeto, verbigracia, un caballo corriendo, aun cuando éste no exista ni pueda actuar de ningún modo. Pero no está en mi mano imaginar al mismo caballo pudiendo correr, si ese caballo no existe, pues algo que no existe no puede actuar ni hacer nada que dependa de su virtud.

No puedo, entonces, doblar la posibilidad. Es posible que el caballo exista y es posible que no exista. En cambio, no es posible que no exista y pueda actuar, ni es posible que exista y no pueda actuar. Aún más: Algo que no existe puede llegar a existir, pero algo que no existe no puede llegar actuar mientras no sea, ya que para poder actuar debe existir en acto y ser sujeto efectivo de la posibilidad. O, lo que es lo mismo: Algo que no exista nunca no podrá llegar a actuar nunca (en tanto que "existir" es precondición necesaria de "poder actuar"), pero algo que no exista nunca podrá llegar a existir siempre (en tanto que "existir" no es precondición necesaria de "poder existir").

Con lo que se prueba que, si bien la existencia no es un predicado, es el fundamento de todos los predicados del sujeto, y del objeto con respecto a la percepción y acción del sujeto.

Corolario

La potencialidad es la concreción de la posibilidad. Defino "posibilidad" como aquella afirmación incluida en una proposición no contradictoria. Se concreta, pues, cuando se atribuye a un sujeto existente. De lo que se sigue que: 1) La potencialidad de actuar de un ser siempre inexistente es nula (hay contradicción entre "X actúa" y "X no existe"); 2) la potencialidad de actuar de un ser futuro está condicionada a la adquisición de la existencia animal (si existe, actúa; si no existe, no actúa), por lo que puede estimarse en 0.5, es decir, un medio; y 3) la potencialidad de actuar de un ser presente y existente es -salvo que se den impedimentos externos- plena. Sostener que en los tres casos, por tratarse de potencialidades, el resultado es "un vacío", al modo de los materialistas, resulta, como se ve, equivocado y falto de todo matiz.



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